Según Ganvam, en este descenso ha influido especialmente también la antigüedad del parque “ya que un coche viejo pasa cada vez menos por el taller y, además, las operaciones son más baratas”. La patronal igualmente se queja de la proliferación de los talleres ilegales, que ya suponen un 20% de las operaciones en el territorio nacional.
Ganvam exige al Gobierno que tome medidas contra estos talleres piratas para aflorar 350 millones de euros que “no se declaran a las arcas públicas” ya que no tributan impuestos ni pagan cotizaciones sociales. Estima, junto con la venta de vehículos en la vía pública, una pérdida de negocio para los profesionales del sector de unos 3.500 millones de euros en los últimos seis meses.

