Menos, para más: el Gobierno aprueba el plan PIVE 8 con un recorte de 500 euros

No serán, por tanto, 2.000 euros como en ediciones anteriores la ayuda que perciban aquellos propietarios que decidan comprar un coche nuevo achatarrando el viejo, sino 1.500. Esta cantidad, a repartir a partes iguales entre la Administración y la Industria, no significa una reducción en el monto total del Plan. Por el contrario, PIVE 8 está dotado con 50 millones de euros más que en la anterior edición, hasta un total de 225 millones de euros.

Satisfechos, pero no del todo
Pese a que el sector ha expresado su interés de que las ayudas se mantengan hasta que el mercado alcance 1,2 millones de matriculaciones anuales, las organizaciones patronales han recibido con indisimulada satisfacción la aprobación del último plan de ayudas. Para los fabricantes de Anfac, PIVE 8 “proporcionará estabilidad al mercado de automóviles y un mayor crecimiento de la economía española”. Mientras que Faconauto (concesionarios) ha pedido que el Plan esté operativo cuanto antes para mantener la dinámica del mercado y aprovechar la estacionalidad favorable.

Por otro lado y a pesar de dar una bienvenida también unánime al PIVE 8, los vendedores de GANVAM y los comerciantes de ANCOVE, han sido la nota discordante. Así, los primeros han lamentado que no se haya tenido en cuenta su petición para incorporar a los vehículos de ocasión de hasta cinco años, lo que según esta asociación habría beneficiado especialmente a los talleres multimarca, pues son estos los principales comercializadores de esta tipología de vehículos.

Asimismo, ANCOVE ha expresado su decepción por dejar fuera del Plan a los vehículos de ocasión (V.O.) de menos de dos años de antigüedad y a las motocicletas. Para esta asociación, la exclusión de las motos demuestra que el Gobierno prima los intereses industriales y no la mejora medioambiental ni la seguridad de los motoristas, pues la antigüedad del parque de motocicletas es mayor aún que la de los turismos. Con respecto a los V.O., su inclusión en el PIVE habría supuesto una mejora medioambiental y de seguridad vial incuestionable. Pero también un acto de justicia en favor de las personas más desfavorecidas por la crisis, que habrían podido cambiar su viejo automóvil de más de diez años por un V.O. de menos de dos, mientras que ahora tienen que conformarse con coches inseguros y contaminantes.

Hacienda también gana
Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) recuerdan que quienes se acojan al PIVE 8 deberán tributar en el IRPF por los 750 euros de ayuda estatal; no así por los 750 euros que aporta la marca, que se consideran un descuento comercial. Por esta razón, de los 225 millones de euros de presupuesto con que cuenta el Plan, Gestha estima que Hacienda recuperará unos 69,1 millones de euros vía Declaración de la Renta de 2015.

En el caso del IVA, este varía si el comprador es una persona con movilidad reducida o el coche se matricula a nombre de personas con discapacidad para su uso exclusivo, en cuyo caso se exige el tipo del 4%. Además, no se hay Impuesto de Matriculación al adquirir un vehículo con un nivel de emisiones de CO2 inferior o igual a 120 g/km.

Por tanto, según estas condiciones y teniendo en cuenta la compra de un vehículo nuevo con el PIVE 8, los técnicos de hacienda estiman un impacto fiscal medio de 232,50 euros para el tramo de rentas que, por lo general, puede optar a la compra de un vehículo nuevo (entre 20.200 y 34.000 euros brutos anuales) y de 352,50 euros para las personas con ingresos superiores a 60.000 euros.

Y todos contentos
En general, la respuesta de la Automoción ante la aprobación del PIVE 8 ha sido positiva, como no podía ser de otra forma, ya que el respaldo del Estado supone un sólido espaldarazo pare el futuro del sector. Pero también ha sido bienvenido por una amplia mayoría de la sociedad española, ya que el casi millón de unidades que se espera matricular este año tiene una traducción en puestos de trabajo y en crecimiento económico.

Según Anfac, tendrá un impacto en la economía española de 3.400 millones de euros, debido a su fuerte capacidad de arrastre de otros sectores, al tiempo que contribuirá a la dinamización del depauperado consumo interno. Se estima también que el Plan tendrá una recaudación fiscal de casi 1.200 millones de euros, derivados del Impuesto de Matriculación, IVA y otros tributos relacionados con los seguros, financiación, transporte, etc.

Además, PIVE 8 afectará a 300.000 nuevos vehículos que proporcionarán más seguridad a nuestras carreteras y una clara mejora de la eficiencia energética del país. En este sentido, se calcula que el Plan proporcionará un ahorro de 164 millones de litros de combustible, lo que equivale a un ahorro energético de 180 millones de euros.

Asimismo, este Plan llega en un momento dulce para las factorías españolas, ya que coincide con la salida de las líneas de producción de los nuevos modelos adjudicados recientemente.

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