Como experiencia negativa durante el confinamiento, Herrera señala la falta de contacto directo y el acompañamiento in situ habitual con los clientes a los que hemos tenido que atender desde nuestras casas.
Sin embargo, Herrera reconoce que en ningún momento durante el confinamiento ZAPHIRO ha dejado de atender pedidos de clientes, y que estos desde primeros de mayo comenzaron a retomar su actividad habitual.

