Esta recomendación de Opel tendrá importantes repercusiones en el día a día de los talleres, ya que da prioridad a la reparación por delante de la sustitución de piezas como procedimiento de elección a la hora de restaurar desperfectos en estos elementos de la carrocería. Este cambio de actitud, sin duda más sostenible también, supone una gran ventaja de cara al usuario, pues la reparación de faros mediante los sistemas en aerosol de SprayMax implica una notable reducción de costes. Además, la tecnología de reparación de los cristales de los faros de SprayMax está incluida en los sistema Audatex y DAT, lo que supone una importante ventaja en las reclamaciones a las aseguradoras.
Además de ser un proceso de reparación muy rápido, entre las ventajas de la tecnología SprayMax cabe destacar su aplicación universal en todas las ópticas de policarbonato. Asimismo, ofrece una protección de larga duración similar a la primera aplicación en fábrica, con una gran resistencia y elasticidad del recubrimiento de reparación.
Reparar, mejor que cambiar
Los faros delanteros de la mayoría de los vehículos se fabrican actualmente de policarbonato, un material termoplástico mucho más ligero y resistente a roturas e impactos que el vidrio tradicional. Además, no solo cumple con los requisitos de protección a los peatones, sino también es más fácil de modelar para crear las sofisticadas formas que requieren los diseños automovilísticos modernos.
Sin embargo, el policarbonato es muy sensible a la radiación ultravioleta (UV) y a los arañazos si no cuenta con un recubrimiento protector adecuado, que consiste en una capa transparente aplicada en fábrica mediante pintura o por inundación. Los problemas surgen con el paso del tiempo y la acción de los elementos, que hacen amarillear la superficie del recubrimiento y acaban exponiendo los faros a la luz UV. El resultado es una opacidad creciente con la consecuente pérdida de capacidad lumínica, que en los casos extremos puede hacer que los vehículos suspendan la revisión de la ITV.
Para evitar el coste para el usuario que supone la sustitución total del bloque óptico, que puede ser realmente importante en el caso de los sistemas con tecnologías láser o LED, Opel ha ensayado varias alternativas desarrollando un protocolo de reparación que es de aplicación en su red oficial de talleres. Así, de las tres tipologías en que ha dividido los daños en la superficie de policarbonato del faro, solo en el caso de roturas está justificada la sustitución de la pieza completa. En las dos categorías restantes (superficie amarillenta o mate y arañazos leves o pequeños impactos), se eliminará completamente la pintura de protección UV mediante lijado, con especial atención a los arañazos profundos y los impactos, que deberán ser igualados también a lija. Seguidamente, se procederá al repintado con los productos recomendados de SprayMax según sus propias instrucciones de uso.
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